
Este proyecto presenta la identidad y el diseño de packaging para Legato, una marca uruguaya de té en hebras creada para acompañar momentos de calma, introspección y memoria. El concepto se enraíza en el recuerdo de buenos momentos, la tradición cultural y la idea de calidad perdurable, posicionando al producto como un ritual cotidiano más que como un bien de consumo acelerado.
A partir del brief del cliente y la investigación del público objetivo, el sistema visual se construye a través de una estética sobria y atemporal, utilizando un enfoque tipográfico clásico, una paleta cromática contenida y elementos gráficos que remiten a la artesanía y la herencia. El resultado es una identidad serena y honesta, pensada para generar una conexión emocional y comunicar confianza, continuidad y respeto por la tradición.

El sistema de identidad de Legato fue desarrollado a partir del brief del cliente, que enfatiza la tradición, la memoria y la calidad perdurable. El uso de un estilo tipográfico clásico refuerza una sensación de sobriedad, respeto y continuidad, mientras que una paleta cromática contenida consolida una estética atemporal y honesta, alineada con el público objetivo.
El sistema gráfico evita elementos innecesarios y se apoya en composiciones equilibradas y de alta legibilidad, permitiendo que el producto y su mensaje ocupen un lugar central. La identidad está pensada para funcionar de manera consistente en el packaging y en las aplicaciones de marca, asegurando coherencia visual y emocional en cada punto de contacto.


El diseño de la etiqueta de Legato envuelve la lata de té, utilizando ilustraciones simples para evocar momentos de calidez junto a la chimenea: esas ocasiones tranquilas en las que disfrutamos de una buena taza de té y recordamos los viejos tiempos.
Este proyecto brindó la oportunidad de construir una marca desde cero, explorando cómo la identidad y el packaging pueden transmitir una narrativa emocional arraigada en la tradición y la memoria. A lo largo del proceso, se fortalecieron habilidades de pensamiento conceptual, desarrollo de sistemas visuales y traducción de valores abstractos en decisiones de diseño concretas.
El trabajo también se centró en aspectos técnicos del packaging, como el diseño de etiquetas envolventes, la jerarquía de la información y la adaptación a formatos físicos. En conjunto, el proyecto reforzó una comprensión estratégica del packaging como una herramienta clave para la conexión emocional y la coherencia de marca.