
Este proyecto presenta la identidad y el diseño de packaging para Chamuyo, un licor artesanal uruguayo creado para ocasiones especiales y momentos compartidos. La marca se construye a partir de un tono cercano, informal y ‘chamuyero’, buscando destacarse dentro de la categoría a través de una personalidad fuerte, local y auténtica, que se aleja de los códigos tradicionales del branding de licores.
A partir del brief del cliente y la investigación del público objetivo, el sistema visual se apoya en los conceptos de artesanía, identidad uruguaya y seducción, utilizando una tipografía personalizada, una paleta cromática de alto impacto y elementos gráficos que enfatizan la conversación, la invitación y la conexión. El resultado es una identidad expresiva y memorable, pensada para destacarse en la góndola y generar un vínculo emocional con un público adulto joven.

El sistema de identidad de Chamuyo fue desarrollado a partir del brief del cliente, que define un tono informal, artesanal y marcadamente uruguayo. Una tipografía personalizada de estilo manuscrito refuerza la sensación de cercanía y espontaneidad, mientras que una paleta cromática de alto impacto transmite calidez, juego y una atmósfera nocturna alineada con el contexto social de consumo del producto.
Los layouts y los elementos gráficos priorizan la expresividad sin comprometer la legibilidad, permitiendo que el packaging funcione como disparador de conversación. El sistema está diseñado para destacarse en la góndola y comunicar personalidad desde el primer vistazo, asegurando coherencia visual y narrativa en todas las aplicaciones de la marca.

Los elementos de la etiqueta fueron diseñados para interactuar con el color amarillo natural del licor, utilizando recortes con forma de estrellas que dejan ver el producto en su interior. En la parte trasera, una pequeña carta adjunta funciona como recuerdo, y a la vez como una nota de amor para la persona que recibe el licor como regalo.
Este proyecto implicó la construcción de una marca desde cero, integrando la identidad visual y el packaging en un único sistema expresivo. A lo largo del proceso, el trabajo se centró en la definición del tono, la personalidad y los valores de marca, traduciendo conceptos culturales y emocionales en decisiones de diseño concretas.
El proyecto también puso énfasis en aspectos técnicos del packaging, como el diseño de etiquetas con troquel, el uso del propio producto como parte del lenguaje visual y la incorporación de elementos físicos adicionales. En conjunto, reforzó una visión estratégica del packaging como una herramienta experiencial y comunicacional que va más allá de su función práctica.